domingo, 9 de octubre de 2011

en-amor-ARTE

Poco importaba quienes eran Pollock, Rohtko o Magritte. Los único cierto es que la primara vez en su vida que visito un museo no tuvo más remedio que inclinarse ante aquellos lienzos sin saber porque y ante el estupor de dos amigas historiadoras del arte que lo habían llevado hasta allí para curarle la fobia a los museos.

Los cerebros de ellas trabajaban a la inversa: veían, analizaban y entonces admiraban. El sin embargo viaja sobre los colores y las paletas y solo de vez en cuando preguntando, porque esa mano y no otra había pintado eso y no otra cosa en ese momento de nuestra historia y no en otro.

el amor explicado desde sus procesos químicos es tan romántico como el arte diseccionado desde sus procesos estilísticos, históricos, económicos y sociales. Los vaciamos, le quitamos el alma para poder mentarlo: esto arte, esto es amor.
La pregunta es: ¿se necesita saber cómo es el amor para saber qué es amor? ¿se necesita saber exactamente qué es arte para saber lo qué en verdad es arte?

No hay comentarios: